viernes, 18 de noviembre de 2011

Arquitectura

Empiezas la carrera sin saber dónde te metes exactamente, y te inician en esta mezcla técnico-artística-intelectual con el "Elogio de la Sombra" de Tanizaki,


te hablan de Mies y su "Pabellón de Barcelona",



de Le Corbu y su "Villa Saboya",



de Frank Lloyd y su "Casa Kaufmann",



de Aalto, de Oiza..., critican a Calatrava y sus obras de presupuesto faraónica y dudosa funcionalidad,



y  te hablan de la búsqueda constante del "espacio", del "hueco/vacío", de la "teoría del color" y de los efectos de la "luz" (recogiendo la idea de Le Corbusier sobre la arquitectura como juego perfecto de los volúmenes bajo ella).



Iniciamos así un proceso para poder crear espacio en el que desarrollar el habitar, vivir, en todo su sentido.